Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.
a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.
INFANCIA ES OTRA COSA
Modelo del habla
Minucia
[se vuelve real cuando lo pronuncian]
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.
Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.
¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?
“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.
desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.
Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,
En el pretérito
DE LO NO OCURRIDO.
INFANCIA ES OTRA COSA
Modelo del habla
Minucia
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.
¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.
“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.
desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.
[se vuelve real cuando lo pronuncian]
Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.
¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?
Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.
INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,
En el pretérito
DE LO NO OCURRIDO.
Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.
Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.
¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.
Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.
Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón
Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.
INFANCIA ES OTRA COSA
Modelo del habla
Minucia
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.
Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.
desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.
Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.
Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.
Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.
¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.
a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.
Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,
En el pretérito
DE LO NO OCURRIDO.
Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.
[se vuelve real cuando lo pronuncian]
Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.
Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.
Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
INFANCIA ES OTRA COSA
Modelo del habla
Minucia
¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.
Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.
“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.
Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
INFANCIA ES OTRA COSA
Modelo del habla
Minucia
¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.
Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.
desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.
a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.
Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.
[se vuelve real cuando lo pronuncian]
Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.
Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.
INFANCIA ES OTRA COSA
Modelo del habla
Minucia
Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.
a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.
“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.
Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.
desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.
Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.
Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.
—