¡Desde profundos abismos, oye mi voz!
Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.
INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.
aunque sí
SE PUEDE PERDER
"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".
No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.
Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.
Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.
Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?
INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.
aunque sí
SE PUEDE PERDER
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
¡Desde profundos abismos, oye mi voz!
No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)
Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.
¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.
Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".
Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.
Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.
Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas
Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?
Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.
El señor ha dado, el Señor ha quitado.
Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.
aunque sí
SE PUEDE PERDER
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.
¡Desde profundos abismos, oye mi voz!
No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)
Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.
—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas
Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.
Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.
Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.
Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".
El señor ha dado, el Señor ha quitado.
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.
aunque sí
SE PUEDE PERDER
¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.
¡Desde profundos abismos, oye mi voz!
No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)
Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.
Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.
Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.
aunque sí
SE PUEDE PERDER
¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.
¡Desde profundos abismos, oye mi voz!
No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)
Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.
—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas
"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".
Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.
Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.
INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.
aunque sí
SE PUEDE PERDER
¡Desde profundos abismos, oye mi voz!
Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.
No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)
Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.
Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.
Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas
Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.
—