Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Nada entienden ellos de los vivos.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Un minuto de silencio

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Nada entienden ellos de los vivos.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

Un minuto de silencio

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

Nada entienden ellos de los vivos.

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Un minuto de silencio

—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

Nada entienden ellos de los vivos.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Nada entienden ellos de los vivos.

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

Nada entienden ellos de los vivos.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Sara Camhaji

visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.

Este sitio es parte del proyecto"NO TOMES FOTOS DEL PAISAJE, TOMA RETRATOS, Y SI QUIERES, PON UNA VISTA DE FONDO", cuyo objeto creativo circunda el fenómeno de la memoria y su visualización conceptual. Así, Sara explora los diferentes lenguajes sobre los que la mente recarga su verdad y la forma en que construye nuestro mundo interior.
Acerca de
SARA CAMHAJI (Ciudad de México, 1986) es escritora, docente y mamá. Su trabajo es respuesta natural de las cosas que ha vivido y las dimensiones emocionales por las que, durante su vida, ha habitado. Narra y escribe desde que existe. La poesía —eje estructural de su búsqueda— ha generado en ella el desarrollo de nuevas formas discursivas, cuya cercanía con la realidad interior humana resultan encarnantes y muy apropiables por desgarradoras. Tiene una maestría en creación literaria, dos hijos y dos publicaciones liberadas; Maleza (Alboroto Ediciones, 2022) y el presente título. Algunos de sus poemas se han publicado en el periódico de poesía de la UNAM. Becaria en el 2017 por Asylum Arts y ganadora de la residencia artística The Peleh Fund en Berkeley, California para 2023. ¿Poesía narrada, narrativa poética? Sara escribe desde la voz de un archivo con vida propia, como el pensamiento de una máquina del tiempo, o desde la oscura sinceridad de quien no-sabía-que-tenía-que-vivir.
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