Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón
Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?
Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.
Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.
Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.
El señor ha dado, el Señor ha quitado.
¡Desde profundos abismos, oye mi voz!
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
¿Te vas a casar?
Sí
¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá
Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón
Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?
El señor ha dado, el Señor ha quitado.
¡Desde profundos abismos, oye mi voz!
Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
Yo no doy
le pido
como el señor
el que ha quitado
el señor ha quitado.
¿Te vas a casar?
Sí
¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá
Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.
Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.
Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.
"Ándenle no sean así, invítenla al juego".
—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas
Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.
Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón
Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.
Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.
El señor ha dado, el Señor ha quitado.
¡Desde profundos abismos, oye mi voz!
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
Yo no doy
le pido
como el señor
el que ha quitado
el señor ha quitado.
Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.
Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
¿Te vas a casar?
Sí
¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá
Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.
Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?
Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.
"Ándenle no sean así, invítenla al juego".
—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas
Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.
Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón
Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
El señor ha dado, el Señor ha quitado.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.
Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón
Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.
El señor ha dado, el Señor ha quitado.
¡Desde profundos abismos, oye mi voz!
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
Yo no doy
le pido
como el señor
el que ha quitado
el señor ha quitado.
Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.
Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón
Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:
Sorbía
tragaba
lamía
fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.
Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.
Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.
Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.
Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?
El señor ha dado, el Señor ha quitado.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
¡Desde profundos abismos, oye mi voz!
Yo no doy
le pido
como el señor
el que ha quitado
el señor ha quitado.
Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.
—