Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

INFANCIA ES OTRA COSA

Modelo del habla
Minucia

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

INFANCIA ES OTRA COSA

Modelo del habla
Minucia

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

INFANCIA ES OTRA COSA

Modelo del habla
Minucia

Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

Sara Camhaji

visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.

Este sitio es parte del proyecto"NO TOMES FOTOS DEL PAISAJE, TOMA RETRATOS, Y SI QUIERES, PON UNA VISTA DE FONDO", cuyo objeto creativo circunda el fenómeno de la memoria y su visualización conceptual. Así, Sara explora los diferentes lenguajes sobre los que la mente recarga su verdad y la forma en que construye nuestro mundo interior.
Acerca de
SARA CAMHAJI (Ciudad de México, 1986) es escritora, docente y mamá. Su trabajo es respuesta natural de las cosas que ha vivido y las dimensiones emocionales por las que, durante su vida, ha habitado. Narra y escribe desde que existe. La poesía —eje estructural de su búsqueda— ha generado en ella el desarrollo de nuevas formas discursivas, cuya cercanía con la realidad interior humana resultan encarnantes y muy apropiables por desgarradoras. Tiene una maestría en creación literaria, dos hijos y dos publicaciones liberadas; Maleza (Alboroto Ediciones, 2022) y el presente título. Algunos de sus poemas se han publicado en el periódico de poesía de la UNAM. Becaria en el 2017 por Asylum Arts y ganadora de la residencia artística The Peleh Fund en Berkeley, California para 2023. ¿Poesía narrada, narrativa poética? Sara escribe desde la voz de un archivo con vida propia, como el pensamiento de una máquina del tiempo, o desde la oscura sinceridad de quien no-sabía-que-tenía-que-vivir.
© W// - Do Everything online™