¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

Un minuto de silencio

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​
​

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Un minuto de silencio

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​
​

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​
​

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Un minuto de silencio

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​
​

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

Un minuto de silencio

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​
​

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​
​

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

Sara Camhaji

visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.
—

Este sitio es parte del proyecto"NO TOMES FOTOS DEL PAISAJE, TOMA RETRATOS, Y SI QUIERES, PON UNA VISTA DE FONDO", cuyo objeto creativo circunda el fenómeno de la memoria y su visualización conceptual. Así, Sara explora los diferentes lenguajes sobre los que la mente recarga su verdad y la forma en que construye nuestro mundo interior.
Acerca de
SARA CAMHAJI (Ciudad de México, 1986) es escritora, docente y mamá. Su trabajo es respuesta natural de las cosas que ha vivido y las dimensiones emocionales por las que, durante su vida, ha habitado. Narra y escribe desde que existe. La poesía —eje estructural de su búsqueda— ha generado en ella el desarrollo de nuevas formas discursivas, cuya cercanía con la realidad interior humana resultan encarnantes y muy apropiables por desgarradoras. Tiene una maestría en creación literaria, dos hijos y dos publicaciones liberadas; Maleza (Alboroto Ediciones, 2022) y el presente título. Algunos de sus poemas se han publicado en el periódico de poesía de la UNAM. Becaria en el 2017 por Asylum Arts y ganadora de la residencia artística The Peleh Fund en Berkeley, California para 2023. ¿Poesía narrada, narrativa poética? Sara escribe desde la voz de un archivo con vida propia, como el pensamiento de una máquina del tiempo, o desde la oscura sinceridad de quien no-sabía-que-tenía-que-vivir.
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