Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,

En el pretérito

DE LO NO OCURRIDO.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,

En el pretérito

DE LO NO OCURRIDO.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas

Nada entienden ellos de los vivos.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)

INFANCIA ES OTRA COSA

Modelo del habla
Minucia

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,

En el pretérito

DE LO NO OCURRIDO.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

Nada entienden ellos de los vivos.

No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

INFANCIA ES OTRA COSA

Modelo del habla
Minucia

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,

En el pretérito

DE LO NO OCURRIDO.

Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,

En el pretérito

DE LO NO OCURRIDO.

Nada entienden ellos de los vivos.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,

En el pretérito

DE LO NO OCURRIDO.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

Nada entienden ellos de los vivos.

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

Sara Camhaji

visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.

Este sitio es parte del proyecto"NO TOMES FOTOS DEL PAISAJE, TOMA RETRATOS, Y SI QUIERES, PON UNA VISTA DE FONDO", cuyo objeto creativo circunda el fenómeno de la memoria y su visualización conceptual. Así, Sara explora los diferentes lenguajes sobre los que la mente recarga su verdad y la forma en que construye nuestro mundo interior.
Acerca de
SARA CAMHAJI (Ciudad de México, 1986) es escritora, docente y mamá. Su trabajo es respuesta natural de las cosas que ha vivido y las dimensiones emocionales por las que, durante su vida, ha habitado. Narra y escribe desde que existe. La poesía —eje estructural de su búsqueda— ha generado en ella el desarrollo de nuevas formas discursivas, cuya cercanía con la realidad interior humana resultan encarnantes y muy apropiables por desgarradoras. Tiene una maestría en creación literaria, dos hijos y dos publicaciones liberadas; Maleza (Alboroto Ediciones, 2022) y el presente título. Algunos de sus poemas se han publicado en el periódico de poesía de la UNAM. Becaria en el 2017 por Asylum Arts y ganadora de la residencia artística The Peleh Fund en Berkeley, California para 2023. ¿Poesía narrada, narrativa poética? Sara escribe desde la voz de un archivo con vida propia, como el pensamiento de una máquina del tiempo, o desde la oscura sinceridad de quien no-sabía-que-tenía-que-vivir.
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