"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Arrullo: canto grave y monótono para adormecer. Adulto: posición diferencial/ desvelo. Jazmín: en aromaterapia sufí, esencia promotora del vínculo. Criatura: ser vivo/ producto: de la imaginación del hombre, generalmente de carácter fantástico.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Arrullo: canto grave y monótono para adormecer. Adulto: posición diferencial/ desvelo. Jazmín: en aromaterapia sufí, esencia promotora del vínculo. Criatura: ser vivo/ producto: de la imaginación del hombre, generalmente de carácter fantástico.

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Arrullo: canto grave y monótono para adormecer. Adulto: posición diferencial/ desvelo. Jazmín: en aromaterapia sufí, esencia promotora del vínculo. Criatura: ser vivo/ producto: de la imaginación del hombre, generalmente de carácter fantástico.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Arrullo: canto grave y monótono para adormecer. Adulto: posición diferencial/ desvelo. Jazmín: en aromaterapia sufí, esencia promotora del vínculo. Criatura: ser vivo/ producto: de la imaginación del hombre, generalmente de carácter fantástico.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Arrullo: canto grave y monótono para adormecer. Adulto: posición diferencial/ desvelo. Jazmín: en aromaterapia sufí, esencia promotora del vínculo. Criatura: ser vivo/ producto: de la imaginación del hombre, generalmente de carácter fantástico.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Sara Camhaji

visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.

Este sitio es parte del proyecto"NO TOMES FOTOS DEL PAISAJE, TOMA RETRATOS, Y SI QUIERES, PON UNA VISTA DE FONDO", cuyo objeto creativo circunda el fenómeno de la memoria y su visualización conceptual. Así, Sara explora los diferentes lenguajes sobre los que la mente recarga su verdad y la forma en que construye nuestro mundo interior.
Acerca de
SARA CAMHAJI (Ciudad de México, 1986) es escritora, docente y mamá. Su trabajo es respuesta natural de las cosas que ha vivido y las dimensiones emocionales por las que, durante su vida, ha habitado. Narra y escribe desde que existe. La poesía —eje estructural de su búsqueda— ha generado en ella el desarrollo de nuevas formas discursivas, cuya cercanía con la realidad interior humana resultan encarnantes y muy apropiables por desgarradoras. Tiene una maestría en creación literaria, dos hijos y dos publicaciones liberadas; Maleza (Alboroto Ediciones, 2022) y el presente título. Algunos de sus poemas se han publicado en el periódico de poesía de la UNAM. Becaria en el 2017 por Asylum Arts y ganadora de la residencia artística The Peleh Fund en Berkeley, California para 2023. ¿Poesía narrada, narrativa poética? Sara escribe desde la voz de un archivo con vida propia, como el pensamiento de una máquina del tiempo, o desde la oscura sinceridad de quien no-sabía-que-tenía-que-vivir.
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