Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​
​

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Arrullo: canto grave y monótono para adormecer. Adulto: posición diferencial/ desvelo. Jazmín: en aromaterapia sufí, esencia promotora del vínculo. Criatura: ser vivo/ producto: de la imaginación del hombre, generalmente de carácter fantástico.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

No fue hallado porque lo tomó consigo.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Arrullo: canto grave y monótono para adormecer. Adulto: posición diferencial/ desvelo. Jazmín: en aromaterapia sufí, esencia promotora del vínculo. Criatura: ser vivo/ producto: de la imaginación del hombre, generalmente de carácter fantástico.

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​
​

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Arrullo: canto grave y monótono para adormecer. Adulto: posición diferencial/ desvelo. Jazmín: en aromaterapia sufí, esencia promotora del vínculo. Criatura: ser vivo/ producto: de la imaginación del hombre, generalmente de carácter fantástico.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​
​

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.

Arrullo: canto grave y monótono para adormecer. Adulto: posición diferencial/ desvelo. Jazmín: en aromaterapia sufí, esencia promotora del vínculo. Criatura: ser vivo/ producto: de la imaginación del hombre, generalmente de carácter fantástico.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​
​

Arrullo: canto grave y monótono para adormecer. Adulto: posición diferencial/ desvelo. Jazmín: en aromaterapia sufí, esencia promotora del vínculo. Criatura: ser vivo/ producto: de la imaginación del hombre, generalmente de carácter fantástico.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​
​

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​
​

Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Arrullo: canto grave y monótono para adormecer. Adulto: posición diferencial/ desvelo. Jazmín: en aromaterapia sufí, esencia promotora del vínculo. Criatura: ser vivo/ producto: de la imaginación del hombre, generalmente de carácter fantástico.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Tú escogiste el vestido de mamá. Era negro.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Sara Camhaji

visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.
—

Este sitio es parte del proyecto"NO TOMES FOTOS DEL PAISAJE, TOMA RETRATOS, Y SI QUIERES, PON UNA VISTA DE FONDO", cuyo objeto creativo circunda el fenómeno de la memoria y su visualización conceptual. Así, Sara explora los diferentes lenguajes sobre los que la mente recarga su verdad y la forma en que construye nuestro mundo interior.
Acerca de
SARA CAMHAJI (Ciudad de México, 1986) es escritora, docente y mamá. Su trabajo es respuesta natural de las cosas que ha vivido y las dimensiones emocionales por las que, durante su vida, ha habitado. Narra y escribe desde que existe. La poesía —eje estructural de su búsqueda— ha generado en ella el desarrollo de nuevas formas discursivas, cuya cercanía con la realidad interior humana resultan encarnantes y muy apropiables por desgarradoras. Tiene una maestría en creación literaria, dos hijos y dos publicaciones liberadas; Maleza (Alboroto Ediciones, 2022) y el presente título. Algunos de sus poemas se han publicado en el periódico de poesía de la UNAM. Becaria en el 2017 por Asylum Arts y ganadora de la residencia artística The Peleh Fund en Berkeley, California para 2023. ¿Poesía narrada, narrativa poética? Sara escribe desde la voz de un archivo con vida propia, como el pensamiento de una máquina del tiempo, o desde la oscura sinceridad de quien no-sabía-que-tenía-que-vivir.
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