una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Fe mía (Pedro Salinas)

No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.

Nada entienden ellos de los vivos.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Un minuto de silencio

INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,

En el pretérito

DE LO NO OCURRIDO.

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Fe mía (Pedro Salinas)

No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.

Nada entienden ellos de los vivos.

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Un minuto de silencio

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,

En el pretérito

DE LO NO OCURRIDO.

“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.

INFANCIA ES OTRA COSA

Modelo del habla
Minucia

No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Fe mía (Pedro Salinas)

No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.

Nada entienden ellos de los vivos.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.

No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)

Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Un minuto de silencio

INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,

En el pretérito

DE LO NO OCURRIDO.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

INFANCIA ES OTRA COSA

Modelo del habla
Minucia

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Fe mía (Pedro Salinas)

No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Un minuto de silencio

Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Fe mía (Pedro Salinas)

No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.

Nada entienden ellos de los vivos.

Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Fe mía (Pedro Salinas)

No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Nada entienden ellos de los vivos.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.

Un minuto de silencio

Sara Camhaji

visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.

Este sitio es parte del proyecto"NO TOMES FOTOS DEL PAISAJE, TOMA RETRATOS, Y SI QUIERES, PON UNA VISTA DE FONDO", cuyo objeto creativo circunda el fenómeno de la memoria y su visualización conceptual. Así, Sara explora los diferentes lenguajes sobre los que la mente recarga su verdad y la forma en que construye nuestro mundo interior.
Acerca de
SARA CAMHAJI (Ciudad de México, 1986) es escritora, docente y mamá. Su trabajo es respuesta natural de las cosas que ha vivido y las dimensiones emocionales por las que, durante su vida, ha habitado. Narra y escribe desde que existe. La poesía —eje estructural de su búsqueda— ha generado en ella el desarrollo de nuevas formas discursivas, cuya cercanía con la realidad interior humana resultan encarnantes y muy apropiables por desgarradoras. Tiene una maestría en creación literaria, dos hijos y dos publicaciones liberadas; Maleza (Alboroto Ediciones, 2022) y el presente título. Algunos de sus poemas se han publicado en el periódico de poesía de la UNAM. Becaria en el 2017 por Asylum Arts y ganadora de la residencia artística The Peleh Fund en Berkeley, California para 2023. ¿Poesía narrada, narrativa poética? Sara escribe desde la voz de un archivo con vida propia, como el pensamiento de una máquina del tiempo, o desde la oscura sinceridad de quien no-sabía-que-tenía-que-vivir.
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