Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Fe mía (Pedro Salinas)

No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Arrullo: canto grave y monótono para adormecer. Adulto: posición diferencial/ desvelo. Jazmín: en aromaterapia sufí, esencia promotora del vínculo. Criatura: ser vivo/ producto: de la imaginación del hombre, generalmente de carácter fantástico.

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

Fe mía (Pedro Salinas)

No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Arrullo: canto grave y monótono para adormecer. Adulto: posición diferencial/ desvelo. Jazmín: en aromaterapia sufí, esencia promotora del vínculo. Criatura: ser vivo/ producto: de la imaginación del hombre, generalmente de carácter fantástico.

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Fe mía (Pedro Salinas)

No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.

No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Fe mía (Pedro Salinas)

No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Sara Camhaji

visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.

Este sitio es parte del proyecto"NO TOMES FOTOS DEL PAISAJE, TOMA RETRATOS, Y SI QUIERES, PON UNA VISTA DE FONDO", cuyo objeto creativo circunda el fenómeno de la memoria y su visualización conceptual. Así, Sara explora los diferentes lenguajes sobre los que la mente recarga su verdad y la forma en que construye nuestro mundo interior.
Acerca de
SARA CAMHAJI (Ciudad de México, 1986) es escritora, docente y mamá. Su trabajo es respuesta natural de las cosas que ha vivido y las dimensiones emocionales por las que, durante su vida, ha habitado. Narra y escribe desde que existe. La poesía —eje estructural de su búsqueda— ha generado en ella el desarrollo de nuevas formas discursivas, cuya cercanía con la realidad interior humana resultan encarnantes y muy apropiables por desgarradoras. Tiene una maestría en creación literaria, dos hijos y dos publicaciones liberadas; Maleza (Alboroto Ediciones, 2022) y el presente título. Algunos de sus poemas se han publicado en el periódico de poesía de la UNAM. Becaria en el 2017 por Asylum Arts y ganadora de la residencia artística The Peleh Fund en Berkeley, California para 2023. ¿Poesía narrada, narrativa poética? Sara escribe desde la voz de un archivo con vida propia, como el pensamiento de una máquina del tiempo, o desde la oscura sinceridad de quien no-sabía-que-tenía-que-vivir.
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