¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,

En el pretérito

DE LO NO OCURRIDO.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

INFANCIA SE TIENE EN PRESENTE,

En el pretérito

DE LO NO OCURRIDO.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Nada entienden ellos de los vivos.

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Nada entienden ellos de los vivos.

desde un mismo brazo de la balanza
sacian la niñez con fábulas de fuentes.

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Sara Camhaji

visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.

Este sitio es parte del proyecto"NO TOMES FOTOS DEL PAISAJE, TOMA RETRATOS, Y SI QUIERES, PON UNA VISTA DE FONDO", cuyo objeto creativo circunda el fenómeno de la memoria y su visualización conceptual. Así, Sara explora los diferentes lenguajes sobre los que la mente recarga su verdad y la forma en que construye nuestro mundo interior.
Acerca de
SARA CAMHAJI (Ciudad de México, 1986) es escritora, docente y mamá. Su trabajo es respuesta natural de las cosas que ha vivido y las dimensiones emocionales por las que, durante su vida, ha habitado. Narra y escribe desde que existe. La poesía —eje estructural de su búsqueda— ha generado en ella el desarrollo de nuevas formas discursivas, cuya cercanía con la realidad interior humana resultan encarnantes y muy apropiables por desgarradoras. Tiene una maestría en creación literaria, dos hijos y dos publicaciones liberadas; Maleza (Alboroto Ediciones, 2022) y el presente título. Algunos de sus poemas se han publicado en el periódico de poesía de la UNAM. Becaria en el 2017 por Asylum Arts y ganadora de la residencia artística The Peleh Fund en Berkeley, California para 2023. ¿Poesía narrada, narrativa poética? Sara escribe desde la voz de un archivo con vida propia, como el pensamiento de una máquina del tiempo, o desde la oscura sinceridad de quien no-sabía-que-tenía-que-vivir.
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