Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)

Nada entienden ellos de los vivos.

Un minuto de silencio

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

Fueron vasos de unicel unidos por cuerdas de caña, las subidas en bicicleta y las frentes raspadas.

No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)

Nada entienden ellos de los vivos.

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​

Un minuto de silencio

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)

Nada entienden ellos de los vivos.

Un minuto de silencio

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Sola
Entre peldaños de mármol
tiritas en la sala
y asumes lo irreversible:

Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.

Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)

Nada entienden ellos de los vivos.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Están las palomas, aletean. Fin del minuto. Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.

Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.

Ya sin el vestuario,
abandonas ese y todos tus diplomas
detrás de bambalinas.

Sorbía
tragaba
lamía

fracción de taza
donde sus labios
pudieron
haber dejado
una gota.

Decir yo. Sin creerlo. Desapareces por completo.

No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

Cándido: ingenuo/ algodoncillo/ que solo busca cultivar su propio jardín/ míralo ahí tan campante, ¿pero dónde te habías metido, criatura?​

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Nada entienden ellos de los vivos.

Sara Camhaji

visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.

Este sitio es parte del proyecto"NO TOMES FOTOS DEL PAISAJE, TOMA RETRATOS, Y SI QUIERES, PON UNA VISTA DE FONDO", cuyo objeto creativo circunda el fenómeno de la memoria y su visualización conceptual. Así, Sara explora los diferentes lenguajes sobre los que la mente recarga su verdad y la forma en que construye nuestro mundo interior.
Acerca de
SARA CAMHAJI (Ciudad de México, 1986) es escritora, docente y mamá. Su trabajo es respuesta natural de las cosas que ha vivido y las dimensiones emocionales por las que, durante su vida, ha habitado. Narra y escribe desde que existe. La poesía —eje estructural de su búsqueda— ha generado en ella el desarrollo de nuevas formas discursivas, cuya cercanía con la realidad interior humana resultan encarnantes y muy apropiables por desgarradoras. Tiene una maestría en creación literaria, dos hijos y dos publicaciones liberadas; Maleza (Alboroto Ediciones, 2022) y el presente título. Algunos de sus poemas se han publicado en el periódico de poesía de la UNAM. Becaria en el 2017 por Asylum Arts y ganadora de la residencia artística The Peleh Fund en Berkeley, California para 2023. ¿Poesía narrada, narrativa poética? Sara escribe desde la voz de un archivo con vida propia, como el pensamiento de una máquina del tiempo, o desde la oscura sinceridad de quien no-sabía-que-tenía-que-vivir.
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