"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

El señor ha dado, el Señor ha quitado.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.

Un minuto de silencio

Yo no doy
le pido
como el señor

el que ha quitado
el señor ha quitado.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

¿Te vas a casar?

¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Yo no doy
le pido
como el señor

el que ha quitado
el señor ha quitado.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

“Aquí nadie te va a encontrar si no haces ruido, ni siquiera ese que haces al succionar la nariz”.

Un minuto de silencio

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.

Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.

"Ándenle no sean así, invítenla al juego".

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

Caballos
Toros y caballos
rejoneador descabello.

Un brillo sutil entre los jazmines. Una palabra,
su textura.

"¿Y cómo desde ahí, desde ese borde, ese grito contenido, desde esa despeñada infancia se extiende un reino?"

¡Desde profundos abismos, oye mi voz!

  • ¿y si un día viene y tú no estás?*

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.

una ciudad subterránea
un corazón con muralla
un escenario en cúpulas de bronce.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

Sara Camhaji

visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.

Este sitio es parte del proyecto"NO TOMES FOTOS DEL PAISAJE, TOMA RETRATOS, Y SI QUIERES, PON UNA VISTA DE FONDO", cuyo objeto creativo circunda el fenómeno de la memoria y su visualización conceptual. Así, Sara explora los diferentes lenguajes sobre los que la mente recarga su verdad y la forma en que construye nuestro mundo interior.
Acerca de
SARA CAMHAJI (Ciudad de México, 1986) es escritora, docente y mamá. Su trabajo es respuesta natural de las cosas que ha vivido y las dimensiones emocionales por las que, durante su vida, ha habitado. Narra y escribe desde que existe. La poesía —eje estructural de su búsqueda— ha generado en ella el desarrollo de nuevas formas discursivas, cuya cercanía con la realidad interior humana resultan encarnantes y muy apropiables por desgarradoras. Tiene una maestría en creación literaria, dos hijos y dos publicaciones liberadas; Maleza (Alboroto Ediciones, 2022) y el presente título. Algunos de sus poemas se han publicado en el periódico de poesía de la UNAM. Becaria en el 2017 por Asylum Arts y ganadora de la residencia artística The Peleh Fund en Berkeley, California para 2023. ¿Poesía narrada, narrativa poética? Sara escribe desde la voz de un archivo con vida propia, como el pensamiento de una máquina del tiempo, o desde la oscura sinceridad de quien no-sabía-que-tenía-que-vivir.
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