Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Fe mía (Pedro Salinas)

No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.

Fe mía (Pedro Salinas)

No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

No estabas llorando por madre.
Llorabas porque no puedes pegar tu sombra.
De todos modos, no estabas llorando
(Peter Pan, Primer acto)

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Yo no doy
le pido
como el señor

el que ha quitado
el señor ha quitado.

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Fe mía (Pedro Salinas)

No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

Hace poco viste crecer en su tumba una planta silvestre.

Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.

Yo no doy
le pido
como el señor

el que ha quitado
el señor ha quitado.

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

Extiende la madeja umbilical. Busca el hueco en la cabeza de una aguja. ¿Quieres que te la cosa? Estiras los pies sobre la cama. Cósela para que me acompañe en la luz, porque en la oscuridad no la necesitas. Cose de una vez este saco desfundado. Lo precisas para jugar.

Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata

Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Fe mía (Pedro Salinas)

No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Fe mía (Pedro Salinas)

No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

Aún conservo la cicatriz de esa burbuja en la parte posterior de mi muñeca.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

"¿De dónde viene esta floración?".
Del tiempo.
"No. De tu necesidad de recordar lo que nisiquiera recuerdas".

Pero te reconocen,
Eres el violín de todas las canciones,
escuchas palmadas de oro desde el camerino.

Se les paga con memoria, moneda inestable de cada día.

Empieza el show. Ya está listo. Te sientas para ser el público. Ahora puedes aplaudir.

[se vuelve real cuando lo pronuncian]

Malgaste. Velar lo velado. ¿Quién o qué se ocupa de lo que no se reveló?

Fe mía (Pedro Salinas)

No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.

¿para qué sirve el bilé?, para que te quieran.

¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No eres.

Con hilos de oro
la muerte
no se echa de el sillón

a ti todos te quieren
porque tus papás se murieron.

INFANCIA NO ES ALGO QUE SE TIENE.

aunque sí

SE PUEDE PERDER

No fue hallado porque lo tomó consigo.

Sara Camhaji

visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.
—

Este sitio es parte del proyecto"NO TOMES FOTOS DEL PAISAJE, TOMA RETRATOS, Y SI QUIERES, PON UNA VISTA DE FONDO", cuyo objeto creativo circunda el fenómeno de la memoria y su visualización conceptual. Así, Sara explora los diferentes lenguajes sobre los que la mente recarga su verdad y la forma en que construye nuestro mundo interior.
Acerca de
SARA CAMHAJI (Ciudad de México, 1986) es escritora, docente y mamá. Su trabajo es respuesta natural de las cosas que ha vivido y las dimensiones emocionales por las que, durante su vida, ha habitado. Narra y escribe desde que existe. La poesía —eje estructural de su búsqueda— ha generado en ella el desarrollo de nuevas formas discursivas, cuya cercanía con la realidad interior humana resultan encarnantes y muy apropiables por desgarradoras. Tiene una maestría en creación literaria, dos hijos y dos publicaciones liberadas; Maleza (Alboroto Ediciones, 2022) y el presente título. Algunos de sus poemas se han publicado en el periódico de poesía de la UNAM. Becaria en el 2017 por Asylum Arts y ganadora de la residencia artística The Peleh Fund en Berkeley, California para 2023. ¿Poesía narrada, narrativa poética? Sara escribe desde la voz de un archivo con vida propia, como el pensamiento de una máquina del tiempo, o desde la oscura sinceridad de quien no-sabía-que-tenía-que-vivir.
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