¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.
Un minuto de silencio
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata
Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.
¡Desde profundos abismos, oye mi voz!
Berrinchare: efecto de protesta activa hasta obtener lo que se desea/ Berrinchó al poncharse el globo. Dicere: capacidad de lenguajear/ fluir humano en coordinaciones conductuales consensuadas. Autopoiesis: una herida que sana. Fari: hablar/ celebrar / cantar Colita de rana.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.
Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.
Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.
No fue hallado porque lo tomó consigo.
Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.
Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata
¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.
Un minuto de silencio
¡Desde profundos abismos, oye mi voz!
Berrinchare: efecto de protesta activa hasta obtener lo que se desea/ Berrinchó al poncharse el globo. Dicere: capacidad de lenguajear/ fluir humano en coordinaciones conductuales consensuadas. Autopoiesis: una herida que sana. Fari: hablar/ celebrar / cantar Colita de rana.
Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.
Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.
Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.
No fue hallado porque lo tomó consigo.
Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.
Arrullo: canto grave y monótono para adormecer. Adulto: posición diferencial/ desvelo. Jazmín: en aromaterapia sufí, esencia promotora del vínculo. Criatura: ser vivo/ producto: de la imaginación del hombre, generalmente de carácter fantástico.
¿Te vas a casar?
Sí
¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá
Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.
no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.
Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.
Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.
Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata
Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.
¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.
¡Desde profundos abismos, oye mi voz!
Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.
Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.
¿Te vas a casar?
Sí
¿Cuándo?
Pronto
¿Con quién?
Conmigo
¿Quién eres?
Papá
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.
Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.
No fue hallado porque lo tomó consigo.
Todo al mismo tiempo, dijo Mozart, que un día oyó la composición de un solo trazo. Los que se van, somos el águila que sobrevuela al monolito.
Un minuto de silencio
Arrullo: canto grave y monótono para adormecer. Adulto: posición diferencial/ desvelo. Jazmín: en aromaterapia sufí, esencia promotora del vínculo. Criatura: ser vivo/ producto: de la imaginación del hombre, generalmente de carácter fantástico.
Te confió ser tu verdadera madre, pero por ser demasiado joven entregó a su hermana mayor tu crianza. En su versión, al menos tu padre sí es el mismo.
no es un juego. Será la última vez que nos dejen pasar tarde.
Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata
Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.
Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.
¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
¡Desde profundos abismos, oye mi voz!
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.
Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata
Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.
Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.
¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.
Un minuto de silencio
¡Desde profundos abismos, oye mi voz!
Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.
Nada es suficiente para la realeza de un fantasma.
¿Quién es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán acordonado por la lengua?
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
Muerte no contiene a los fantasmas, de los vivos.
¡Desde profundos abismos, oye mi voz!
Árido en su coronilla, toma al cepillo con sus dedos de guitarra. Ya azul, la melena sigue creciendo, ¿o será que la piel se deshidrata
Ante un espejo insulso
frotas tus párpados
como plazas de un mercado vacío.
Volver al jardín por la tarde
abrazarte entre los arbustos
quemar la base
Y decir un dos tres por ti.
Recordarás el blanco —por ejemplo—, el favorito de Mari.
De Lalo, el avistamiento de flores pequeñas.
Cierras los ojos y tragas de un bocado la hostia de tu linaje.
Anhelabas ser como ella, relinchar en la tormenta, cruzar a nado los mares del continente.
Será real e intenso cuando desprendido del tallo se deshidrate su esencia.
Hallaron rodillas que los acogieron y los mismos pechos los amamantaron, aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de comerse sin sal.
visualizar la voz del pensamiento.
pensar la imagen de la voz.
provocar al destino. jugar.
desde el azar, desde el suspiro.
entender la fuerza que enlaza
la imagen al nombre.
el nombre es una imagen.
la imagen es un verbo.
juega. nada es casualidad.
destino es juego.
todo es destino.
—